Potencial Terapéutico De Los Cannabinoides.

Por Pablo Ascolani.
La Maria Guanaca.

A partir del descubrimiento del sistema cannabinoide endógeno (SCE), se ha podido sustentar el potencial terapéutico de los agonistas cannabinoides y de la manipulación de elementos de este sistema para el tratamiento de diversas enfermedades. Para muchas de ellas, ya se ha manifestado que existen cambios en la propia actividad cannabinoide que justifican el estudio farmacológico de este sistema. Posiblemente el control sobre la función del sistema cannabinoide no se logre con un solo agonista cannabinoide, sino con la interacción de diversos agonistas, la modificación de la síntesis, transporte y degradación de endocannabinoides e inclusive utilizando diversos antagonistas.Analgesia e inmunomodulación.

Agonistas directos o indirectos de los receptores cannabinoides tienen efectos analgésicos que los harían de utilidad en el tratamiento del dolor crónico[1],[2],[3]. También podrían ser útiles en el tratamiento de la inflamación y sus consecuencias[4],[5] incluyendo la artritis reumatoidea[6], la esclerosis múltiple[7],[8],[9]y esclerosis lateral amiotrófica. Los agonistas cannabinoides permiten reducir los síntomas de estas enfermedades, pero además, por su rol inmunomodulador[10]podrían retrasar el avance de estas patologías.

Enfermedades cardiovasculares.
Una dosis baja de THC administrada a ratones inhibió la progresión de aterosclerosis modelo. Esto se debería a estas acciones antiinflamatorias e inmunomoduladoras, disminuyendo la capacidad proliferativa de células linfoides, en especial los linfocitos T Helper1, disminuyendo la secreción de interferón-gamma y la quimiotáxis monocítica-macrofágica.[11]
También se han estudiado efectos antihipertensivos y cardioprotectivos[12]. Hay una variedad de estudios en animales que sugieren que los cannabinoides tienen efectos protectivos sobre el sistema cardiovascular, reduciendo el volumen del infarto de miocardio y aumentando la sobrevida. [13] En otros estudios también inhibió la progresión de ateroesclerosis modelo por las cualidades antiiflamatorias e inmunomoduladoras.,[14],[15]

Cáncer
Los agonistas cannabinoides tienen la capacidad de provocar la apoptosis de las células tumorales, esto ha sido bien estudiado en tumores de células gliales, sin afectar las células no tumorales[16],[17],[18],[19]. El mecanismo se produce porque cuando el THC se une al receptor CB2, el nivel intracelular de ceramida aumenta rápidamente. Éste induce la activación de la expresión del gen de la proteína p8. La proteína p8 activa, a su vez, la expresión de los genes AFT-4, CHOP, y TRB3, implicados en la respuesta al estrés del retículo endoplásmico. Esta respuesta al estrés induce la síntesis de una cantidad muy grande de proteínas. La acumulación de proteínas en el entorno celular hace que, en última instancia, la célula se bloquee y finalmente muera. La acción del cannabinoide es selectiva, ya que sólo induce a la muerte de las células cancerígenas, y no de aquellas que están sanas.

Neurología.

Neuroprotección:

Los cannabinoides son capaces de proporcionar protección, a través de diferentes tipos de mecanismos, de las células nerviosas, especialmente de las neuronas. [20],[21],[22],[23],[24] Los agonistas RCB inhiben la transmisión sináptica glutamaérgica, implicada en la exitotoxicidad de células nerviosas. La lesión cerebral dispara la liberación de mediadores nocivos como el glutamato, citoquinas (como el factor de necrosis tumoral-α) y especies reactivas de oxígeno (ROS) que inducen muerte de neuronas y células gliales. Vasoconstrictores como la endotelina (ET) y tromboxano, también se elevan luego del daño cerebral, y contribuyen, actuando en la vasculatura cerebral local, en el desarrollo de la isquemia. Los agonistas cannabinoides inhiben la liberación de glutamato, ROS, citoquinas, y la actividad de la ET.

Algunos terpenos y otros cannabinoides presentes en la planta que no se unen a los RCB también han demostrado ser neuroprotectivos, por ser poderosos antioxidantes,[25] y posiblemente por mecanismos aún no dilucidados completamente como la acción directa sobre el sistema glutamatérgico, o el aumento de afinidad y potencia de otros cannabinoides ligandos de los RCB. Todos estos mecanismos de los endocannabinoides contribuyen a la cerebroprotección.

Estos datos tienen un indudable interés para el tratamiento tanto de episodios agudos de neurodegeneración (ictus cerebral y trauma), previniendo el daño inicial, mejorando la resolución de la zona de penumbra y la recuperación posterior, así también como en enfermedades neurodegenerativas crónicas como el Parkinson, Huntington o Alzheimer.

Alzehimer:
La enfermedad de Alzehimer (AD) es la principal causa de demencia entre los acianos. Se caracteriza por la deposición acelerada de péptido amiloideo (A ) junto con activación microglial en forma de placas seniles. El El 9-tetrahidrocannabinol (THC), inhibe competitivamente la enzima acetilcolinesterasa (AChE), previniendo la agregación inducida por AChE del péptido amiloideo, el marcador clave en esta patología. Los cannabinoides se unen al sitio periférico aniónico del la AChE, la zona crítica implicada en la amiloidogénesis, impactando directamente en la progresión de esta enfermedad.

Comparados con las drogas prescritas actualmente para el tratamiento de la AD, el THC es un inhibidor considerablemente superior de la agregación amiloidea. [26] Además previenen la activación microglial inducida por A , evitando las cascadas nocivas, como la liberación de factor de necrosis tumoral-α o el estrés oxidativo. [27] Algunos estudios determinaron que las personas que fumaban regularmente en las décadas de 1960 y 1970 son actualmente menos propensas a padecer la dolencia que otras de la misma edad.[28]

Neurorregeneración:
Estudios en ratas demostraron un efecto neurorregenerativo de los cannabinoides. [29],[30] El giro dentado del hipocampo en el cerebro de mamíferos adultos contiene células madre nerviosas (NS/PCs) capaces de generar nuevas neuronas.

Los agonistas CB1 catalizarían el desarrollo de nuevas células nerviosas en esta zona, implicada en la memoria y el comportamiento. El uso crónico pero no agudo de un agonista cannabinoide (HU210) favoreció la proliferación de células nerviosas en el hipocampo produciendo un efecto ansiolítico y antidepresivo.

Otras drogas lícitas e ilícitas analizadas hasta el momento (nicotina, cocaína, alcohol, opiáceos) disminuyen la neurogénesis en el hipocampo del adulto. Los cannabinoides serían la única droga ilícita capaz de incrementar el número de neuronas, y esto se relacionaría con efectos ansiolíticos y antidepresivos.
Asimismo el sistema cannabinoide ha demostrado en animales ser una potencial vía terapéutica para el tratamiento de desórdenes relacionados con la ansiedad[31],[32]y con stress post-traumático.Trastornos gastrointestinales.
Se han demostrado las cualidades terapéuticas de los cannabinoides tanto en ensayos animales como en investigaciones clínicas para un amplio rango de desórdenes gastrointestinales: nausea, vómitos, ulceras gástricas, colon irritable, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, reflujo gastroesofágico entre otras. [33],[34],[35]Diabetes (traducido de la página oficial de NORML):
La investigación de la literatura científica no revela investigaciones clínicas sobre el cannabis para el tratamiento de la diabetes, pero existen un pequeño número de estudios preclínicos indicando que los cannabinoides modifican la progresión de la enfermedad y proveen alivio sintomático para aquellos que los sufren [36],[37]. Mas recientemente, un estudio publicado en el jouranl Autoimmunity reportó que inyecciones de 5 mg por día el cannabinoide no psicoactivo cannabidiol (CBD) reduce significativamente la incidencia de diabetes en ratones. Los invetigadores reportaron que el 86% de los ratones sin tratar en el estudio desarrollaron diabetes.

En contraste, sólo el 30% de los ratones tratados con CBD desarrollaron la enfermedad [38]. En otro experimento, los investigadores reportaron que los ratones control habían desarrollado diabetes en una media de 17 semanas (en el rango entre 15-20 semanas), mientras que la mayoría (60 %) de los ratones tratados con CBD permanecieron libres de diabetes por 26 semanas.

Los investigadores también encontraron que el CBD bajaba significativamente los niveles plasmáticos de citoquinas pro-inflamatorias INF-gamma y TNF-alfa y significativamente reducen la severidad de la insulitis (la infiltración con células blancas que produce inflamación) comparado con los controles no tratados. “Nuestros resultados indican que el CBD puede inhibir y retrasar la insulitis destructiva y la producción de citoquinas inflamatorias en ratones, resultando en una menor incidencia de diabetes”.

Otros ensayos preclínicos han demostrado que los cannabinoides poseen beneficios adicionales en los modelos animales de diabetes. En el American Journal of Pathology, los investigadores del Colegio Médico de Virginia reportaron que las ratas tratados con CBD por períodos de una a cuatro semanas experimentaron significativa protección de la retinopatía diabética.[39] Esta condición, que se caracteriza por deprivación retinal de oxígeno y la destrucción de la barrera hemática retinal, es la causa principal de ceguera en adultos de edad laboral.

Los cannabinoides también han demostrado aliviar el dolor neuropático asociado con esta enfermedad. Un par de los estudios publicados en el journal Neuroscience Letters en el 2004 reportaron que los ratones a los que se le administró un agonista del receptor cannabinoide experimentaron una reducción en la alodinia táctil (dolor resultante de estímulos táctiles no dañinos) comparados con los controles no-tratados.[40],[41] Estos descubrimientos sugieren que los “cannabinoides tienen un efecto benéfico potencial en el dolor neuropático de modelos experimentales de diabetes.”

Finalmente, un ensayo del 2001 demostró que el delta-9-THC puede moderar un modelo animal de la enfermedad reduciendo la glucosa elevada artificialmente y la insulitis en ratones comparados con los controles no tratados.[42]Con la incidencia de diabetes aumentando constantemente tanto en la población juvenil como en la adulta, parece necesario continuar con la investigación sobre los cannabinoides para el tratamiento de esta enfermedad.


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Publicado por P. A. Ascolani 

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Acerca de neludie

Egresado de Derecho de la Universidad Nacional Andrés Bello - Chile. Apoyo el uso médico y terapéutico de la Cannabis. Desarrollo de investigaciones y análisis en diversas materias.

Publicado el 03/07/2012 en Cannabis medicinal, Reducción de Daños y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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